miércoles, 21 de septiembre de 2016

El abuso de PowerPoint en la educación

Por Félix Tito Ancalle
  
A propósito del artículo de César Antúnez de Mayolo en el diario Gestión (15/09/2016) “El abuso de PowerPoint en la empresa”, en la que critica la utilidad de este medio en las empresas, ha motivado la reflexión acerca del uso y abuso de este recurso en educación. Recurrir a este medio puede ser un indicador que revele la falta de competencia del docente en el abordaje de un determinado tema.


La educación para muchos pedagogos es una ciencia y para otros un arte. Los medios y materiales educativos forman parte de ella, los cuales permiten ilustrar, enfatizar, motivar o generar diálogos en el marco de una sesión de aprendizaje, en la que el PowerPoint (PPT) es uno más de los tantos medios que la tecnología educativa ofrece. Sin embargo, el disertante que hace uso de este medio generalmente se “limita a leer la mayor parte del contenido de las diapositivas de una presentación” (Antúnez), seguida de una densa información estéticamente inapropiada, lo cual genera un ambiente monótono, impidiendo toda iniciativa de reflexión crítica, y sobre todo la desmotivación en los estudiantes.


En toda secuencia didáctica, un aspecto fundamental es que los instrumentos (PPT) que se utilizan como auxiliares, sirven para crear un entorno dinámico y participativo, suscitando sobre todo la motivación en los estudiantes. Los teóricos de la motivación como Maslow, Alderfer, McClelland, entre otros, otorgan alta importancia a este tema en la realización de las personas. En general, la motivación es la capacidad de movilizar la potencialidad e impulsos internos que tienen los seres humanos para lograr un determinado objetivo. En este horizonte, el uso de la PPT debe contribuir a la consecución de este propósito, evitando toda forma de aprendizaje mecánico y compulsivo.


Algunos maestros idóneos utilizan el PPT como herramienta organizador de ideas fuerza, que orientan lo lógica discursiva en un tiempo récord. No obstante, en la mayoría de los casos sirve para disimular la incompetencia y mediocridad. Es más, cuando se le formula una pregunta o se le exige profundizar y despejar alguna duda, inmediatamente se escuda en las diapositivas como si esta fuera una salva vida. En este contexto, las diapositivas, sirven de ayuda memoria y refugio que esconde la verdadera precariedad argumentativa del disertante; seguida de la ausencia de capacidad heurística, y pérdida en la profundización del tema materia de indagación.


Steve Jobs (citado por Antúnez) aclara “quien sabe realmente de lo que está hablando, no necesita un PowerPoint”. Jobs era defensor de las intervenciones “en caliente”, cara a cara y buscando improvisación, para poder generar creatividad en reuniones muy informales”. Al referirse de Amazon, precisa que su fundador Jeff Bezos tiene prohibido el uso del PPT. “Las presentaciones al estilo del PowerPoint suelen llevarnos a restar importancia a las ideas y su interconexión”. Asimismo, citando a Andrew Witty,  exige que los “(…) estudiantes[1] tengan “conversaciones de verdad”, en reemplazo del PPT”.


¿Será el PPT una necesidad que coadyuve a la comprensión y resolución de un determinado problema? En todo caso ¿es un elemento distractor? de ser así ¿vale la pena regular su uso en la educación? Si postulamos que la educación es el arte de enseñar, entonces el uso de los diferentes medios, incluido la voz del expositor, se constituye para afianzar la divulgación científica con presentaciones inteligibles, dentro de la dimensión de la didáctica que actúa como técnica y método de enseñanza. En este sentido, la pertinencia del uso de este medio (PPT) no es para impresionar a la audiencia, con excesivas ayudas gráficas, tablas, imágenes, etc., sino para generar aprendizajes de manera sencilla y oportuna que permitan discernir situaciones complejas o ambiguas. En otras palabras, satisfacer las necesidades cognoscitivas de los estudiantes: entender, descubrir, tomar decisiones, y resolver problemas. Si las PPT no coadyuvan a este propósito formativo, entonces su utilidad debe ser regulada en aras de mantener el equilibrio entre el desempeño docente y la calidad educativa.


En breve, el uso del PPT fue inventada para generar aprendizajes significativos de acuerdo con el principio de menor gasto de energía y maximización de rendimiento en el abordaje de temas extensos y complejos. Por tanto, las bondades del PPT hay que sacarle provecho creativamente, utilizando, acompañando o sustituyendo con otros recursos. Lo central en este quehacer formativo es el dominio del tema; si el docente no está capacitado no logrará impactar en las mentalidades de los estudiantes, quienes evalúan silenciosamente el desempeño docente sin tregua y sin piedad. En términos criollos ¡ya fuiste!




[1] El subrayado es nuestro.