Por Félix Tito Ancalle
A
propósito del artículo de
César
Antúnez de Mayolo en el
diario Gestión (15/09/2016) “El abuso de PowerPoint en la empresa”, en la que critica la utilidad de este medio en las
empresas, ha motivado la reflexión acerca del uso y abuso de este recurso en
educación. Recurrir a este medio puede ser un indicador que revele la falta de competencia
del docente en el abordaje de un determinado tema.
La educación para muchos pedagogos es
una ciencia y para otros un arte. Los medios y materiales educativos forman
parte de ella, los cuales permiten ilustrar, enfatizar, motivar o generar diálogos
en el marco de una sesión de aprendizaje, en la que el PowerPoint (PPT) es
uno más de los tantos medios que la tecnología educativa ofrece. Sin embargo, el disertante que hace uso de este medio generalmente
se “limita a leer la mayor parte del contenido de las diapositivas de una
presentación” (Antúnez), seguida de una densa información estéticamente
inapropiada, lo cual genera un ambiente monótono, impidiendo toda iniciativa de
reflexión crítica, y sobre todo la desmotivación en los estudiantes.
En
toda secuencia didáctica, un aspecto fundamental es que los instrumentos (PPT) que
se utilizan como auxiliares, sirven para crear un entorno dinámico y
participativo, suscitando sobre todo la motivación en los estudiantes. Los
teóricos de la motivación como Maslow, Alderfer, McClelland, entre otros, otorgan
alta importancia a este tema en la realización de las personas. En general, la
motivación es la capacidad de movilizar la
potencialidad e impulsos internos que tienen los seres humanos para lograr un
determinado objetivo. En este horizonte, el uso de la PPT debe contribuir
a la consecución de este propósito, evitando toda forma de aprendizaje mecánico
y compulsivo.
Algunos
maestros idóneos utilizan el PPT como herramienta organizador de ideas fuerza,
que orientan lo lógica discursiva en un tiempo récord. No obstante, en la
mayoría de los casos sirve para disimular la incompetencia y mediocridad. Es
más, cuando se le formula una pregunta o se le exige profundizar y despejar alguna
duda, inmediatamente se escuda en las diapositivas como si esta fuera una salva
vida. En este contexto, las diapositivas, sirven de ayuda memoria y refugio que
esconde la verdadera precariedad argumentativa del disertante; seguida de la ausencia
de capacidad heurística, y pérdida en la profundización del tema materia de indagación.
Steve
Jobs (citado por Antúnez) aclara “quien sabe realmente de lo que está hablando,
no necesita un PowerPoint”. Jobs era defensor de las intervenciones “en
caliente”, cara a cara y buscando improvisación, para poder generar creatividad
en reuniones muy informales”. Al referirse de Amazon, precisa que su fundador
Jeff Bezos tiene prohibido el uso del PPT. “Las presentaciones al estilo del PowerPoint
suelen llevarnos a restar importancia a las ideas y su interconexión”.
Asimismo, citando a Andrew Witty,
exige que los “(…) estudiantes[1]
tengan “conversaciones de verdad”, en reemplazo del PPT”.
¿Será
el PPT una necesidad que coadyuve a la comprensión y resolución de un
determinado problema? En todo caso ¿es un elemento distractor? de ser así ¿vale
la pena regular su uso en la educación? Si postulamos que la educación es el
arte de enseñar, entonces el uso de los diferentes medios, incluido la voz del
expositor, se constituye para afianzar la divulgación científica con
presentaciones inteligibles, dentro de la dimensión de la didáctica que actúa como
técnica y método de enseñanza. En este sentido, la pertinencia del uso de este
medio (PPT) no es para impresionar a la audiencia, con excesivas ayudas
gráficas, tablas, imágenes, etc., sino para generar aprendizajes de manera
sencilla y oportuna que permitan discernir situaciones complejas o ambiguas. En
otras palabras, satisfacer las necesidades cognoscitivas de los estudiantes: entender,
descubrir, tomar decisiones, y resolver problemas. Si las PPT no coadyuvan a este
propósito formativo, entonces su utilidad debe ser regulada en aras de mantener
el equilibrio entre el desempeño docente y la calidad educativa.
En
breve, el uso del PPT fue
inventada para generar aprendizajes significativos de acuerdo con el principio de
menor gasto de energía y maximización de rendimiento en el abordaje de temas
extensos y complejos. Por tanto, las bondades del PPT hay que sacarle provecho
creativamente, utilizando, acompañando o sustituyendo con otros recursos. Lo
central en este quehacer formativo es el dominio del tema; si el docente
no está capacitado no logrará impactar en las mentalidades de los estudiantes, quienes
evalúan silenciosamente el desempeño docente sin tregua y sin piedad. En
términos criollos ¡ya fuiste!